viernes, 13 de julio de 2012

Declaración de Odio



Vestido de negro,  llevando  a su sombra atada a los  pies  por los fangosos pisos y terribles paisajes  ha dispuesto  la marcha este nauseabundo personaje huyendo del espectro de su alter ego, maldiciéndolo y repudiándolo por su simple presencia, mirando constantemente de modo frenético y prevenido  a sus espaldas como si fuese culpable de algún pecado o  escondiese algo.  Sus irregulares pasos daba  una notable impresión de una aparente desorientación, pero en su opaca mirada  existía una ruta predestinada donde la angustia se convertía en su voluntad. Me dispuse a seguir a este curioso  personaje  para poder saber donde era su paradero y a regañadientes logré mi cometido sigilosamente. Aquel  misterioso sujeto no despegaba su mirada entre el suelo y la nada, despejando su iris  a una órbita fuera de estas dimensiones, pero  con su mente clavada en el raciocinio de una idea corrosiva. Todo esto se reflejaba en su expresión corporal la cual enmarcaba una sensación de odio diluida en misericordia y haciéndose menos dañino el espectro  que emitía, siendo tan compleja y extraña pero a su vez muy familiar.  A medida que medía mis pasos de manera tal de que no sintiera mi presencia, se hacía muy tediosa la persecución en aquel lugar dado que  aparentaba que estuviese  preparado como si fuese todo un escenario para una interesante narración en medio de un inmenso lodazal  y un denso pantano ; haciendo el caminar algo molesto  añadiendo que el frío consumaba en cada uno de mis huesos (dolor insoportable pero justificable por mi  insaciable curiosidad). En un cierto instante se detuvo aparentemente sin razón alguna quedando petrificado mirando al cielo, algo extraño en verdad y demasiado tétrico pues se sentía que el aire  se había templado por alguna aura malevolente; una desequilibrada fuerza  empezó a invadir el lugar, haciendo vibrar  los árboles e impacientar a las aves que residían allí empeorando la situación cada vez donde esa sensación horrorosa de la incertidumbre hacían rechinar mis dientes del desespero, sin embargo lo soporté. De sopetón todo se tranquilizó y al instante aquel sujeto empezó a evaporarse en el aire algo increíblemente desconcertante, tanto así que decidí en su ayuda acercarme a él, ¡grave error!, pues al hacerlo me detuvo con una fija y gastada mirada susurrando las siguientes palabras: "En mi arte solo escucho silencio, la expresión de la real pureza; el silencio que castiga y respeta, el silencio que ahorca, que ahoga o que fatiga, el silencio que domina; el poder del silencio. Este silencio será de mi inexistente obra, mi  legado. Entre acordeones, tonos lúgubres acompañados de un compás lento e interrumpido rememoran  una ahogada tristeza que agrieta física y espiritualmente mi corazón, pudriendo desde las entrañas hacia el exterior alma y cuerpo, en una danza mortal que terminará en cenizas difuminadas  sobre el lienzo de la inanición y los excesos que he cometido. Prontamente las palabras serán póstumas y  mi voz dejará de hacer vibrar el aire. De inmediatez el tartamudeo causado por el dolor de una herida abierta será el himno que entonaré con angustia, ansiando un pronto desenlace." Al instante desapareció y desde allí me contagió esa profunda tristeza que nunca sanará. Quedé maldito.

sábado, 5 de mayo de 2012

El Poder De La Palabra

Las palabras que volaron alguna vez exhaladas de nuestras bocas  no quedan siempre en el viento, donde a veces perpetran en los destinos del mensaje y a veces actúan como  cáncer invadiendo entornos hasta que se infesta su voluntad por toda el área. Viendo "el poder de la palabra" que tan macabro uso se le ha dado he podido comprobar que esta herramienta suprema es un arma de doble filo,  apoyado en el axioma  en que toda acción tiene una consecuencia. Cada palabra tiene una semiótica una finalidad pura y concisa pero al igual que la naturaleza misma, puede ser manipulada para cualquier fin desde el más ingenuo hasta las voluntades más mefistofélicas que sean posibles. El lenguaje y el descuidado dinamismo que se le da acoplando cada vez unos significados con otros, implementando signos diseñados con fines desconocidos,  añadiéndolos a la bitácora de la comunicación cotidiana, hace que a través del mismo lenguaje siendo el poder absoluto  donde se manifiesta el Demiurgo como información, sea tergiversado y manipulado con fines  peyorativos ante una especie de libertad (los omnipresentes sofismas). ¿por qué es tan importante para los entes que tienen predominio sobre el conglomerado "del resto de entes" hacer un buen uso del lenguaje y que cada palabra sea tanto concisa como coercitiva (hasta donde sea su voluntad) para lograr un objetivo?  
En  el lenguaje hay quienes son bendecidos con la  calidad de maestres y que doblegan al mismo mundo ante sus intenciones. Otros buscamos un camino para lograr una mordaz  inclusión en el sistema regido por "el poder de la  palabra" haciendo sacrificios dolorosos y quizás en un futuro sean gloriosos. 







jueves, 26 de abril de 2012

Vagas Reflexiones De un Lóbrego Caminante

La majestuosidad del cuerpo permite que sea extensión de nuestra mente, acoplando los más intrínseco de la esencia de cada quien, provocando una resonancia entre alma y cuerpo supeditada entre sí para lograr el conocimiento acerca de la vida de la cual se posee y del camino a elegir, ya sea el sombrío o el de la luz para mantener un equilibrio de ensamble.
La enorme aura  de la esperanza debería  impregnar todo lo móvil con y sin vida, hacer que los relojes sean  olvidados por su oficio y  la ansiedad por la métrica del sustento y la monotonía de los individuos se pueda desvanecer en una sonrisa cargada de libertad y desprendimiento del lastre emocional provocado por la mirada del vulgo.
Mentir es el arma, herramienta, o el instrumento que hace marchar el grotesco mundo de las vicisitudes macabras  de la “humanidad”, y de las intenciones individuales de cada quien  ya sea para bien o para mal;  donde la palabra más que recurso para la comunicación, es la clave y el pilar de la construcción de la información, la deidad máxima en un mundo de respuestas e expectaciones.
El odio es la pureza en la naturaleza, ha preexistido en la información codificado de muchas maneras y es tan complejo y maravilloso que la simplicidad de esta palabra no existe, y el desorden que puede provocar es nulo, sus efectos son exactos y precisos; la caótica idea del amor complica la estabilidad de los demás conceptos y genera entropía.
Por último, el abandono de si mismo para lograr un control sobre el alma y el dominio sobre los sentimientos, es un sacrificio mortal y necesario para la imparcialidad.







domingo, 26 de febrero de 2012

Mi última letanía

Las luces, el humo, la aridez  y la muerte extravagante que pulula en cada rincón de las  angostas calles son el alma de las mentes colectivas, domando al mismo mal y  sosteniendo las riendas de la bestia infernal llamada avaricia, característica "humana" de los humanos. Que angustiosa situación, saber que las bípedas y rosadas alimañas se desgarran vorazmente unas con otras no físicamente, sino por medios hipócritas y letradas trampas en contratos y en consensos en presencia de la  infame naturaleza  saliendo a flote. El mañana no será azul si miro arriba ni verde si miro al horizonte y mucho menos transparente si pierdo la mirada en el vacío; será más caótico que los infiernos de Dante, y esto será justo. No ruego por las almas despellejadas en las fauces del averno, porque el propio averno es este que se pisa a diario; ruego por  el odio, el sentimiento raíz del   motor de la historia, que logre consumar las lóbregas almas del baldío de lo que se llamó hogar y finalmente la pacificación de la "humanidad". Ruego para que el sufrimiento de quienes amaron realmente con el alma y corazón sea poco o nulo. 
Ruego ferozmente con impaciente amargura y con mediocre esperanza, morir frente a un espejo, para ver  mi rostro con una leve y perturbada sonrisa la satisfacción de servirle a mi mundo con mi desaparición.

                     "Un pensamiento forzado se convierte en una creencia"







lunes, 23 de enero de 2012

Corazón corrupto

Cuando me asomo a la ventana,  a observar el cielo que en la mayor parte del tiempo es gris con una energía talante y agobiante que doblega la voluntad de los más débiles,  me contamino de esa aura maldita y una guerra de mi conciencia bipartita se encamina, atormentándome por los pecados del pasado y registrando en los pasos del presente una pesadez que aparta la mirada de mi felicidad. Desafortunadamente, ya comprendí después de un tiempo considerable, que mis remordimientos han corroído tanto lo poco de humano que había en mi, que de un zarpazo ha arrebatado la vida de ese ser inteligible que me estaba convirtiendo y que los conceptos de amor y maldad serán catalogados en mi conciencia como fuera de serie, pues al mezclar estas dos palabrejas en toda su semiótica a mi parecer, son la peor demostración de crueldad auto-inducida. Me despido de ese fantasma que ha lapidado mi nombre y  mi pedazo de corazón, me despido de esos años turbios donde la confusión de mis deseos  con la ansia de maldad sin argumento hicieron de mi vida en la actualidad algo miserable y quejumbrosa, hasta ahora, adiós maldita entidad que te llevaste parte de lo que me hacia extrañamente feliz, y a la vez me confundía con un odio debilitante, adiós y gracias por todo.