lunes, 30 de agosto de 2010

Memorias

Como detesto tener memoria para algunas unas cosas, ¿por qué no puedo controlar cosas extrañas como la memoria? Es un tormento, es una carga, es una atadura a la cruda realidad y a secularizarla en la mente. Mi vida seria mas simple si no existiera la memoria, pero en todo caso, también no tendría sentido. La memoria es necesaria, y muy fundamental, con ella se recuerda cosas de gran valor, como a los padres, a seres queridos, y entre otros. Pero que virtuoso seria controlar la memoria fácilmente, seria de gran valor. Olvidar lo que odiamos, y recordar cosas que nos plazca. La vida no deja de oscilar, de cambiar y de transformar el entorno en el cual uno se ubica. Le agradezco a mi memoria, que me tenga presente un sueño inquietante y poco tranquilizante, el sueño de ser un gran músico, pero el contra de esto, es que se derrumbe la meta proyectada. Esto realmente seria de gran ayuda olvidarlo. En cosas del sentimiento, quisiera olvidar que tengo emociones, seria perfecto si no las tuviera, porque al no tenerlas, realizaría muchas cosas productivas sin preocuparme por razones del corazón. Pero de lo que he dicho no del todo es cierto; el corazón también nos impulsa a realizar obras que alimentan a la persona en su ser, otras razones destruyen por dictaduras del sentimiento. Todo es barítono, inconstante e impredecible; en esto se radica el problema de las acciones del hombre, el no saber que ocurrirá después. Pero nada se logra sin un riesgo y es acá donde actúa la memoria, donde es preferible recordar lo bueno y desechar lo malo.

EL BAJO PERFIL DEL CONOCIMIENTO EN LA CONCIENCIA

Tres elementos caracterizan la conciencia: la inocencia, la embriaguez y la insensatez. Estos términos están sujetos a las costumbres bohemias dignas de Baudelaire, a la pureza de un recién nacido, o a la nefasta maldad de un leviatán, que se retomarían para acercarse a las emociones demarcadas en Demian.



Primero la Inocencia: la ingenuidad, la simplicidad al pensar, de la tranquilidad al respirar. Es inocencia, sumisión, desprendimiento de la carga de un mundo inestable, es paz. Cuando cada quién ha mantenido la mente pura en el mundo, y ningún suceso la ha distorsionado en lo mínimo, no hay angustia de lo malo, solo entereza.

Segundo la embriaguez: de la exaltación, el libertinaje, lo ambiguo, contrastando lo hedonista y estoico. Del despertar de una represión mental, donde el mundo ya no es el mismo visto en la ingenuidad, pasando paulatinamente a la insensatez. Con pequeños usos de una copa como instrumento, donde se busca desvanecer angustias, problemas. Donde el alma aclama o simplemente la vaguedad por realidad un acto tan latoso, como lo vemos en Sinclair en alguna época de su vida.



Tercero la insensatez: la discordia, el odio, la simple ruina, el tedio, lo malsano del diario respirar, por los arrumes de situaciones corrosivas para sí. Donde ya el alma se ha consumado por los vicios de su entorno.



La conciencia en sí pasa de estar en un reposo de esfuerzo mental, a un desequilibrio y transición intelectual. La conciencia inocente comienza a desprenderse de su dependencia y observa sensaciones distintas, en una embriaguez y libertad de ideas que comienza transmutar al ser, como a Sinclair le sucedió en su mediano desenfreno.



El proceso de convertir la conciencia, a una “insensata”, no solo comprende de abordar muchos temas a la vez, simplemente es un proceso sumamente difícil.

Para llegar a la embriaguez de ideas, donde la conciencia se ve directamente afectada, se debe distribuir paulatinamente como vino en una copa. Los libros y grandes pensamientos generarían un desglose de pensamientos para aquel que se está transmutando.



Así vistas las cosas, las transformaciones vividas por Sinclair, hacen de él un hombre distinto que no ve las cosas de una manera elocuente sino con ese más allá de lo que puede suceder. Aquel niño no ve las cosas con esa inocencia, sino que mantiene el desborde de ideas por medio de lo que puede suceder en un después, embriagándose en un mundo de ideas donde él ve como guía a su gran amigo Demian.



El sentido final que toma el texto conlleva a identificar cada uno de los pasos que afronta el adolescente en medio de un mundo donde la influencia determina lo que será de él. Por eso a medida que descubre un nuevo paso o quizá un atajo en la vida, se choca con obstáculos que fomentan su crecimiento y desarrollo.



La vida, en un campo turbio y distorsionado, donde se enfrasca la luz y la oscuridad, se aprecia el cambio de las conciencias a una tendencia única o bilateral en estos polos, donde quizá el desenfreno o la insensatez sea parte de la solución para decidir.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Palabras Desoladas De Un Loco Taciturno

Las mismas olas de el nauseabundo océano reclaman a gritos que sean respetadas, igual pasa con las caras tristes, que reclaman y suplican a pulmón entero que sean borradas y que también logren otro estado de emociones. La dicha del respirar es que simplemente haciendolo, se puede estar vivo. La amargura de hacerlo es ser esclavo a esta adicción natural para sobrevivir en un caos llamado mundo.

La maldad es más natural del ser humano que la bondad. Pues la bondad es la añoranza de cada ser humano a una llamada perfección inexistente y la maldad es la condición natural de cada quien. Simplemente el "mundo" entró en caos dese que el "homo sapiens" definió bien y mal

lunes, 16 de agosto de 2010

Mi Sentencia



Te redacto esta carta, como si fuese mi sentencia, mi testamento, mi última palabra, mi expiración, mi fin.


Me duele el alma en solo pensar, que siempre que me doy la oportunidad de querer, crece un maldito sentimiento de odio sin explicación, como si tuviese rencor hacia el mundo, hacia mi mismo, donde se acrecienta un intenso dolor en mi pecho, destruyendo todos los pensamientos bonitos que adoro tener, pero que casi nunca tengo. Lo bueno que pasa en mi vida, se esfuma tan rápido como los buenos recuerdos y todo por culpa mía. No te quiero arrastrar a mi dolor, a mi penuria, a mi vacío, pues tú eres calor, felicidad y armonía, que fue lo que no supe valorar de ti. Yo simplemente soy un ser gris lleno de nubes caóticas, destrozado por mi propia mente, aunque parezca tan sólido y feliz siempre. Pues soy como cianuro vertido en un pétalo, que paulatinamente se come la belleza y lo transforma en algo sin vida, sin sentido. En este momento llora mi alma, reclamándome y torturándome por mis errores, por ser como te digo que soy, un idiota. Mis ojos siempre lloran, pero mi frialdad impide que ese sentimiento de vacío y angustia salga a flote y asimismo me siento como un payaso, que refleja en su labor felicidad pero nadie sabe como esta por dentro, solamente tu ahora lo sabes. Tienes el derecho de burlarte de mí, de despreciarme, y yo gustosamente lo aceptaré, lo merezco. Mi castillo de naipes se ha derrumbado con esta última mala jugada. Tenía tantas cosas que decirte, que el maldito tiempo, ese infame invento para medir el dinamismo humano, y mi tediosa humanidad, no me lo permitieron. Cuando escribes “solo vemos lo que queremos ver”, me recuerda mi situación, y yo quisiera escribir “solo exhibimos lo que nos es posible”. Estoy loco, muerto, y llorando en silencio, con una máscara de felicidad y tranquilidad, pero con un rostro de amargura, y ternura frustrada. No sé que viste en mis ojos, tal vez mi interior, pero lo que yo vi en los tuyos, fue simplemente paz.






Así me despido , espero que reanimes tu corazón, que olvides este mal recuerdo y que recuerdes que eres vida, calor y felicidad y que jamás te dejes opacar, por gente gris como yo. “Que maluco es querer”. Que sonrías tan dulcemente como siempre te veo, pues en la sonrisa, veo más que una expresión facial, veo la verdadera alegría, y mi me cuesta sonreír de verdad, te envidio. Este es mi último perdón.


Palabras De Este Loco

Un razonamiento forzado, se convierte en una creencia. Así, es que comienzo con lo que denominaría el consuelo de los tontos. ¿Por qué?, sencillamente algunos se guían de lo que “se conoce” y lo que dice la regla, otros viven regidos en su anarquía (valga la contradicción) y ambos extremos son perjudiciales para la salud. ¿Por qué?, porque como dijo Sócrates, Solo se que nada se, y la verdad no se que dijo con eso, pero solo se que lo que sabemos probablemente no sea lo correcto. La ambición por saberlo todo lleva a un fracaso inminente, ¿por qué?, porque no sabemos ni siquiera quien somos, siempre con máscaras y códigos que no permiten delatar quien se es, desde el momento en que nacimos, ¿acaso yo pedí llamarme Camilo? No, pero nací y ese nombre eligió para mí, aunque lo puedo cambiar pero me da pereza y vale mucho dinero, Camilo esta bien. Saber por saber no es crecer, es simplemente darle mas fibra al ceso para que sea más sabroso para los gusanos. Saber por querer, permite trascender en los conocimientos y usarlos para lo que se llama, el dilema universal; para el bien o para el mal. Bien y mal, si y no, Dios y El diablo, para mi todas son la misma cosa, más y menos. Todo se rige en esta gama y para que saber eso si no nos sirve de nada, solo para mortificarnos según las reglas sociales de todos pero para nosotros es algo aceptado, pero como dice el principio de la sociedad, el bien del común gana a un bien privado. Mefistófeles, uno de tantos nombres del Diablo mismo, es la simple encarnación en el papel del mal ¿y qué es el mal?, sencillo, el mal es lo más común que tiene la humanidad, ¿por qué?, porque desde el inicio del mundo, la corrupción, el desenfreno, la pereza y otros pecados, han sido actividades y actitudes tan humanas, que quizá el bien jamás halla existido. El ser humano es tan predecible… se puede percibir casi matemáticamente, como se reincide en el mismo error una y otra vez, por los siglos de los siglos, lo que diría Nietszche, el “Eterno Retorno”. Ya para concluir, toda esta carreta es para decirles, que un razonamiento forzado, se convierte en una creencia, pero tampoco hay que dejarse llevar de los sentidos, cualquiera de estas dos formas, es peligrosa al caer a un vacío de desconocimiento.