lunes, 30 de agosto de 2010

Memorias

Como detesto tener memoria para algunas unas cosas, ¿por qué no puedo controlar cosas extrañas como la memoria? Es un tormento, es una carga, es una atadura a la cruda realidad y a secularizarla en la mente. Mi vida seria mas simple si no existiera la memoria, pero en todo caso, también no tendría sentido. La memoria es necesaria, y muy fundamental, con ella se recuerda cosas de gran valor, como a los padres, a seres queridos, y entre otros. Pero que virtuoso seria controlar la memoria fácilmente, seria de gran valor. Olvidar lo que odiamos, y recordar cosas que nos plazca. La vida no deja de oscilar, de cambiar y de transformar el entorno en el cual uno se ubica. Le agradezco a mi memoria, que me tenga presente un sueño inquietante y poco tranquilizante, el sueño de ser un gran músico, pero el contra de esto, es que se derrumbe la meta proyectada. Esto realmente seria de gran ayuda olvidarlo. En cosas del sentimiento, quisiera olvidar que tengo emociones, seria perfecto si no las tuviera, porque al no tenerlas, realizaría muchas cosas productivas sin preocuparme por razones del corazón. Pero de lo que he dicho no del todo es cierto; el corazón también nos impulsa a realizar obras que alimentan a la persona en su ser, otras razones destruyen por dictaduras del sentimiento. Todo es barítono, inconstante e impredecible; en esto se radica el problema de las acciones del hombre, el no saber que ocurrirá después. Pero nada se logra sin un riesgo y es acá donde actúa la memoria, donde es preferible recordar lo bueno y desechar lo malo.

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