Las mismas olas de el nauseabundo océano reclaman a gritos que sean respetadas, igual pasa con las caras tristes, que reclaman y suplican a pulmón entero que sean borradas y que también logren otro estado de emociones. La dicha del respirar es que simplemente haciendolo, se puede estar vivo. La amargura de hacerlo es ser esclavo a esta adicción natural para sobrevivir en un caos llamado mundo.
La maldad es más natural del ser humano que la bondad. Pues la bondad es la añoranza de cada ser humano a una llamada perfección inexistente y la maldad es la condición natural de cada quien. Simplemente el "mundo" entró en caos dese que el "homo sapiens" definió bien y mal
No hay ni la necesidad de definir bien o mal, porque de hecho no existe ninguno de los dos, solo se hace presente la inveitable naturaleza individualista del hombre, el deseo de llegar a sus propios fines, independiente de si existe la necesidad de pasar o no por encima del projimo, ya que de seguro este ha de hacer lo mismo...La bondad no es mas que que un maquillaje, una fachada de la cual he dudado mucho su veras existencia, algunas veces creo encontrar dicha cualidad personificada, algunas otras no hago mas que descartar de nuevo esa idea, porque falta algo, algo falta, y hemos de seguir hundidos en este individualismo teñido de una supuesta fraternidad utopica.
ResponderEliminarexacto, no hay necesidad de definir bien o mal pero un genio maligno se ha encargado de ello, y asi ha estado contemplado por toda la existencia hominida, el problema es actuar en un total desprendimiento de lo que ha estado estipulado por los humanos sin afectar a nadie de ningún modo, como sucedió con el nacionalsocialismo
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